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Posted by : Porky! sábado, 6 de septiembre de 2014

Tambien os traigo algunos fics que me han gustado mucho, creados por el maravilloso Krech47/Cereal-chan, lo podeis encontrar en facebook :3

Ayano no Koufuku Riron

La familia Tateyama, estoy muy orgullosa de mi familia, pero me sentía algo sola cuando mis padres salían a trabajar; un día mis papás me dieron la noticia de que adoptarían a 3 niños de un orfanato, en ese momentome sentí llena de felicidad y sólo me quedó esperar al maravilloso día en que llegaran a la casa.
Estaba en mi habitación cuando mi mamá gritó desde la entrada
–Ayano! Ven a saludar a tus hermanos- no podía creerlo, al fin habían llegado, salí emocionada a saludarlos pero ellos no se veían tan felices
–Ayano será su hermana mayor, así que traten de llevarse bien todos- nos presentamos y mis padres salieron a trabajar. Los tres niños se encontraban en la sala en total silencio
 –um… y bien… ¿q-qué quieren hacer?- dije un poco nerviosa ante la situación pero ellos siguieron en silencio. Mi mamá me había dicho que habían pasado por cosas terribles, que jamás le habían contado nada a los adultos, se habían vuelto solitarios y tímidos… pero, yo estaba decidida a alegrar sus vidas.

-¿Quieren jugar?- les dije mientras llevaba diferentes tipos de juegos a la habitación en que se encontraban, pero ahora cada uno se encontraba alejados, el pequeño de cabello castaño se encontraba alejado en un rincón sentado mientras se tapaba sus oídos, me acerqué a él y lágrimas bajaban por sus mejillas
–¿estás bien?- le pregunté preocupada pero tardó en responder
–…soy sólo un monstruo…- alzó su mirada con sus ojos rojos y cristalinos
-¡eso no es cierto!- fui hacia los juguetes y busqué un libro de cómics y me dirigí hacia el de nuevo
–mira, el color rojo es de los héroes no tienes por qué tener miedo- le sonreí y los reuní a todos en la habitación que ahora compartiríamos. Traté de animarlos para que ya no recordaran su trágico pasado pero todo lo que intentaba no los entretenía… así que pensé en lo que había dicho anteriormente “El rojo es el color de los héroes”
–eso es!- dije animada pero ellos parecían confundidos
–esperen aquí, regreso en seguida!- corrí hacia mi habitación por alguna prenda roja, tomé lo primero que encontré… mi bufanda roja… fui de nuevo a la habitación para no hacerlos esperar por tanto tiempo y me puse la bufanda y hice una pose como el anterior personaje del comic
–Hey! ¡Miren!- ellos me miraron un poco confundidos pero podía notar cierta felicidad en ellos
–¡somos como superhéroes!- sus miradas serias y asustadas cambiaron a unas más felices
–pero… nosotros no somos superhéroes- dijo algo desanimada la pequeña de cabello verde, pensé un poco y fui hacia el pequeño sótano; tomé las cajas con ropa que yo no usaba y busqué 3 camperas, al encontrarlas salí de ahí y fui con ellos pero ellos esperaban impacientes fuera de la habitación
–miren! Tomen una!- cada uno tomó una y se la pusieron un poco extrañados
–¿ropa?- me preguntó el pequeño niño de cabellos claros
–no es simple ropa, son atuendos para que no nos reconozcan- los tres niños dirigieron sus miradas confundidas hacia mí y reí un poco
–no se asusten! ¡Seremos agentes secretos! Pero recuerden… todo lo que sepamos entre los 3 o algo malo pase será un secreto… no importa lo doloroso que sea… será un secreto…- dije un poco nostálgica pero al parecer a su edad no entendían lo que quería decir, pero eso me alegraba
–¡de acuerdo!- dijeron al unísono.
Cuando menos me di cuenta pasamos los días jugando todos los días, si teníamos un problema entre todos nos ayudábamos… cada uno era especial, demasiado especial para mí.. y por eso los ayudaría a controlar sus poderes ya que a veces causaban algunos problemas. Todas las noches Tsubomi iba a mi cama porque tenía un gran temor a que algo pasara, esa noche decidí hablar con ella
–dime Tsubomi… ¿qué es lo que tanto te aterra por las noches? ¿crees que hay monstruos debajo de la cama?- dije cuando ella ya se había integrado a mi cama y al terminar de hacer mi pregunta ella negó con la cabeza sin decir nada
–entonces… ¿qué ocurre?- la miré algo preocupada, todo el tiempo había pensado que ese era el problema
–mi pasado…tengo miedo que vuelva a ocurrir- se iba desvaneciendo poco a poco pero decidí no interrumpirla
–cuando vivía con mi otra familia por ser la más pequeña me consentían y me querían mucho, éramos una familia adinerada pero llena de amor… pero mis papás tenían peleas constantes y eso no me gustaba y al parecer a mi padre tampoco… el… una noche.. incendió la casa… se enfadó con mamá porque ella lo había dejado, sé que a él le dolió mucho, su dolor era tanto que quemó la casa, cuando todo estaba en llamas mi hermana… yo quería que saliéramos juntas de las llamas pero ella…- sus lágrimas caían rápido por su cara y estaba por desvanecerse por completo, en ese momento le di un cálido abrazo
–no pienses más en eso… Tsubomi-chan… todo estará bien, ahora estamos llenos de felicidad y nadie pelea con nadie, papá y mamá se quieren mucho y no se gritan… igual nosotros te queremos mucho- limpié sus lágrimas con la manga de mi pijama y le sonreí para que se tranquilizara
–Ayano… gracias… tengo miedo de perderlos o de que ustedes no noten mi presencia pero… no tendré miedo.. Shuuya y Kousuke me ayudaron en el orfanato y papá y mamá nos salvaron de ahí… sé que estaremos felices con ustedes…- me dijo con una sonrisa y minutos después se quedó dormida. Su pasado fue algo doloroso, pequeña Tsubomi espero que lo vayas olvidando mientras estés aquí…
Al despertar fui a desayunar y ahí estaban todos menos Kousuke –vamos Ayano, desayuna, iremos a pasar el fin de semana en una cabaña de un amigo de tu padre- dijo mi madre feliz mientras mi papá se sentaba con la taza de café en mano
–cabaña! En un tranquilo bosque!- dijeron los dos pequeños que se encontraban desayunando y después me senté a desayunar pero no muy feliz
–pasa algo Ayano-nee?- me preguntó Shuuya que estaba sentado en frente de mí
–si… donde está Kousuke?- dije mientras miraba el asiento aun lado de Shuuya donde debería estar el pequeño de cabello castaño
–En el sótano… se levantó temprano y desayunó solo- dijo Tsubomi mientras comía unos de los panqués que había preparado mi mamá. Al terminar mis papás nos dijeron que fuéramos a preparar lo que llevaríamos para el viaje y al terminar de empacar fui al sótano a buscar a mi pequeño hermano
–¿Kousuke?- decía mientras bajaba las escaleras y al estar abajo escuché sollozos, encendí la luz y ahí estaba, abrazándose a sí mismo con sus manos tapando sus oídos y sus rodillas y parte de su cabello tapando su cara. Me acerqué a él cautelosamente pero casi al estar frente a él soltó una palabra
–no…- me sorprendí un poco y me senté a su lado –no me hagas olvidar, porfavor Ayano-nee- ese era el problema, él no quería olvidar, pero si seguía así seguiría torturándose con su habilidad
–…Ayano-nee… no quisiera olvidar a mi primer amigo- dijo entre lágrimas y después de unos segundos lo abracé
–Kousuke no tienes por qué olvidar, sólo necesitas esforzarte para que no sigas leyendo los pensamientos- dije tratando de tranquilizarlo
–sé que estás dando lo mejor para nosotros, sé que quieres que todos sean felices… me siento mal al saber cosas sin tener que comunicarme y todo es culpa de pedir un gran deseo..- dijo separándose del abrazo
–no pienses en esas cosas, mejor vayamos a empacar para ir al tranquilo bosque del que habló papá- le dije con una sonrisa y él contestó igual.
Tenía que pensar en qué hacer para que controlara su habilidad así que le pedí ayuda a Shuuya y Tsubomi y ellos me dijeron que sería mejor que en el bosque lo dejáramos solo, alejado de las personas le daría un poco de tranquilidad; y eso hicimos, lo platicamos con papá y mamá y accedieron. Organizamos un juego en el que tendríamos que separarnos y buscar objetos pero dentro de una determinada área para no perdernos y así Kousuke tuviera tiempo para escuchar solamente sus pensamientos.
Después del viaje él estaba más tranquilo, eso me alegraba, Shuuya me dijo que lo ayudaría a controlar su habilidad pero ahora comenzaba a preocuparme por él, no sabía cuándo mentía y cuando decía la verdad pero eso lo tenía que platicar bien con él ya que tenía que adivinar si me mentía o no.
Unos pocos días de volver a entrar a la secundaria hablé con Shuuya 

~~~FLASHBACK~~~

-Shuuya… sobre tu habilidad..- 
-ah si! A Kousuke le esta yendo bien, al parecer ya no se asusta tanto con nuestros pensamientos..-
-no me refería a eso… es sobre ti, debes prometer no mentirle mucho a las personas, cuando menos te des cuenta te verás en vuelto en mentiras de las que no podrás salir, lo digo para que…-
-descuida Ayano-nee- dijo con una sonrisa –Jamás te mentiría a ti ni a mi familia y si lo hago sería solo para bien-
Me sorprendió lo que dijo, más bien me alegró que no usara su habilidad para cosas malas

~~~FIN DEL FLASHBACK~~~

Al parecer mi familia estaba llena de felicidad y vida pero desgraciadamente todo tiene su fin… Mamá… Mamá quedó atrapada en unos derrumbes y a papá no lo vimos en casa por semanas, estaba en su búsqueda pero ahí fue cuando la familia empezó a debilitarse de nuevo. Shuuya cada vez se volvía más serio con Kousuke y Tsubomi, mientras las habilidades de ellos se salían de control. Siempre traté de que fueran felices pero a la desaparición de mamá todo comenzó a derrumbarse y los que quedamos atrapados fuimos nosotros…
Papá volvió a casa con carpetas llenas de papeles y después de un día se fue a trabajar.
Yo entré a la preparatoria junto con Shintaro lo cual me ponía muy feliz, también conocí nuevos amigos que estaban un año superior pero nos llevábamos muy bien los cuatro… y mis pequeños hermanos también entraron a la secundaria.
Un día al llegar temprano a casa decidí preparar la comida para cuando llegaran todos estuviera todo listo. Pasó el tiempo y no llegaban así que decidí hacer un poco de limpieza; al empezar a limpiar el cuarto de mi papá se cayó una de sus carpetas y traté de ponerlas en orden para que no se enfadara… cuando las acomodaba vi unas fotografías…
-Takane..? Haruka..?- tenía unas fotografías de ellos con información sobre su enfermedad. Después vi unos dibujos… eran ellos… al parecer quería hacer alguna clase de experimento con ellos para traer de vuelta a mamá pero para ello tenía que reunir las personas que contaran con habilidades incluyendo a mis hermanos… Rápidamente leí todo tratando de memorizar cada detalle antes de que llegara, no podía creer que mi papá haya hecho esto, él no lo haría…
No pude… no pude encontrar tanta información yo sola así que pedí ayuda a Shuuya; le expliqué todo y él estaba dispuesto a ayudarme, teníamos toda la información necesaria e incluso tuvimos que cambiar de roles para que yo siguiera investigando. Antes de la cena analizábamos la información del día y algunas opciones para ayudarlos pero ese día, en lo que pensábamos como proteger a ellos y a mis amigos de preparatoria una voz interrumpió
–Ayano-nee..?- cuando giré mi mirada unos ojos carmesí cristalinos nos veía asustado por parte de mi pequeño hermano
–…Kousuke…- dijo Shuuya totalmente sorprendido, sabía sobre papá, no se desde cuando lo sabía, ¿porque no lo había pensado antes?
–la cena ya casi está lista?- pregunto Shuuya
~ ~ ~
Era un 15 de agosto un poco frío, no mucho pero no era cálido, ese día yo… terminaría la misión… Hablé con Shintaro lo más que pude, al igual con Haruka y Takane, no sabía si todo saldría bien así que aproveché los momentos felices que pasaría con ellos… Al final del día me sentía con una gran nostalgia así que decidí quedarme en el salón hasta que fuera el momento… estaba completamente sola… era el momento en que podría llorar y mientras pensaba en eso las lágrimas ya estaban corriendo por mis mejillas, en ese momento escuché la puerta cerrarse con fuerza, me limpié las lágrimas y me asomé por el pasillo para ver quien me había visto… fue Shintaro… era normal en él, no le gustaba meterse en problemas y menos de alguien como yo… soy realmente torpe. Con una sonrisa me dirigí hacia la azotea de la escuela
–tranquilos chicos… la misión casi termina…-

No pude hacer más que usar mi última estrategia… Después de todo no quiero que sea destruida la felicidad de todos los que más amo. Si no lo hacía para ellos vendría un mundo donde la felicidad no existiera…
Caí… era fácil caer… todos los recuerdos felices… es por todos ustedes… los cuidaré por siempre… no tienen de que temer y si lo hacen recuerden que el fuerte rojo siempre los protegerá, el rojo es el color de los héroes, todo saldrá absolutamente bien mis pequeños hermanos.
Dolor… insoportable dolor en mi cabeza y espalda, mientras la sangre recorría mi frente me despedí con una sonrisa… después de eso nada… sólo una serpiente que me llevó al mundo del que hablaba las investigaciones de mi papá… 

Al parecer había funcionado… -¡Misión Cumplida!-




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